Dos veces a la semana voy a mi clase preferida en la universidad. Aunque el tema es interesante, la clase me gusta por la profesora que tengo. No se que tiene esa mujer que me excita tanto, y con solo saber que voy a su clase me mojo toda. La clase tiene pocos estudiantes entonces casi siempre logro sentarme en los primeros puestos, para verla mejor, y tratar de seducirla de alguna forma...no es fácil, es muy seria, pero se que no le doy indiferente.
Cuando llego al salon de clases voy directo a darle un beso en la mejilla; esa es la ventaja de estar en la universidad, puedes tratar al profesor de tu a tu. Cuando ella comienza la clase siempre la miro fijamente, y cuando su ojos se topan con los míos siento que por unos segundos se quedan fijos con una mirada profunda y extraña, como si me quisiera decir algo.
Yo de fijo siempre quiero hacerle sentir mi deseo en alguna mirada furtiva, con algún roce que se me escapa en esos besos de bienvenida, en la forma en que le hablo las pocas veces en que nos hemos quedado solas en el salon por unos minutos...de fijo se da cuenta de como cuento sus pecas cuando trae camisas sin mangas...
Me divierto poniendola nerviosa cuando le digo alguna cosa que no se esperaba sobre lo linda que esta vestida, o lo bello de sus ojos!. Cualquier excusa es buena para preguntarle algo, aunque sea tonto, solo para estar cerca de ella y rozarla un poco con mis pequeños senos. Quizás mostrarle algún libro y desde su espalda ponerme cerquita de su cuello...siento como se le pone la piel de gallina, pero no se quita...respiro su olor y siento como me excito cada vez más...hasta que un día me decidi a seducirla hasta que fuera mía.
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